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Un Vistazo a Liga de Quito 2019

El campeón nacional presentó su plantilla el pasado 2 de febrero con un partido que tuvo un interesante ritmo contra Independiente de Santa Fe.

Manteniendo a prácticamente todo el plantel campeón 2018, las incorporaciones son muy interesantes de analizar puesto que se supone responden a necesidades específicas de potenciar ciertos aspectos el juego más que a suplir deficiencias, pues, como plasmó el resultado final de la temporada pasada, el equipo de Pablo Repetto parece tener una estructura definida con pocas falencias para competir en el plano local.

Evidentemente el gran reto de la temporada es la Copa Libertadores de América, así que el armado del plantel definitivamente está condicionado por la necesidad del equipo blanco de competir en el torneo internacional.

La renovación de Adrián Gabbarini es una excelente noticia, Nazareno y Viveros dieron muestras de estar a la altura del reto si se les requiere, el arco parece cubierto.

Las primeras incorporaciones importantes las encontramos en defensa, con la llegada de dos back centrales que vienen a suplir las distintas contingencias que han aquejado a los defensores albos en la temporada pasada, de la cual varios siguen recuperándose, por lo que cabe haber mención a la participación del uruguayo Carlos Rodríguez como primer back central y del argentino Nicolás Freire como segundo.

Los zagueros demostraron no tener problema con sacar la pelota jugada por abajo hasta zona de medios, como acostumbra Repetto, parece evidente que son fuertes en el juego aéreo y que la mayor incógnita será su reacción a la velocidad de los futbolistas ofensivos de nuestro campeonato. La adaptación a las condiciones climáticas será un condicionante para evaluar su progreso en el rubro; empero, la competencia apremia y deberán empezar a rendir exámenes serios en poco tiempo más; huelga decir que las sensaciones fueron positivas, más aún pensando en que alguno de los dos zagueros nuevos pueda complementarse con Franklin Guerra, por perfil pareciera que Freire parte con ventaja. Queda presto a sumarse Kevin Minda quien ya demostró su valía en etapas cruciales.

En los laterales no hubo movimientos, José Quintero y Cristian Cruz parten con ventaja sobre Realpe y Chalá, que parecen ser relevos de garantía, al menos para el medio local; en Libertadores se verá, lo que es definitivo es que el juego de Repetto se respalda mucho en los laterales, quienes son aporte constante al andamiaje ofensivo, trasladando, ofreciendo descarga a los medios e inclusive llegando a gol; será clave que el nivel sea el mismo afuera como lo fue dentro de casa en la temporada anterior.

En la medular la principal novedad es que Jefferson Orejuela renovó su vínculo y se mantiene como el volante central del campeón, el pasado sábado su acompañante fue Édison Vega, quien además de sus funciones como asistente de Orejuela en la medular, asumió durante gran parte del partido varias de las competencias que otrora le correspondían a Fernando Guerrero, la generación del fútbol pasó a ser casi responsabilidad absoluta del enano, quien además debía ofrecerse como alternativa por el sector zurdo cuando Orejuela o los laterales se desprendían; queda claro que su perfil se lo permite y que Repetto planea utilizarlo en aquellos menesteres, sigue en el plantel Jefferson Intriago, de quien se sabe está atravesando sus últimos partidos en el club; y Roberto Garcés, interesante volante que jugó en el Nacional y tiene condiciones similares a “Palula”.

En ofensiva la baja de Guerrero se notó, por la ya comentada entrega de batuta a Vega y adicionalmente, con la dificultad que tuvieron los hermanos Julio de entrar en juego; el lugar, posicionalmente hablando de “Chiqui” lo ocupó Adolfo Muñoz, quien participó muy poco de la circulación, ya sea por timidez o por poco concurso de sus compañeros, pero estuvo lejos de ser una alternativa real en la generación de las jugadas o en el desequilibrio ofensivo; ergo, Johan y Anderson debían asumir algunas de las otras funciones de su antiguo socio y ahora rival, y además cumplir con sus labores habituales, en lo cual se los vio muy atinados, los hermanos están ante una Copa Libertadores que supone una chance crucial para sus carreras, veamos como la afrontan.

Adelante jugó Juan Luis Anangonó que ofreció su repertorio habitual: desmarques, apoyos a los hermanos Julio, muchísima intimidación y juego aéreo, eso si, la novedad es que le llegó competencia en forma de Rodrigo Aguirre, delantero uruguayo de importantes condiciones que, en los pocos minutos que estuvo en cancha, se le alcanzaron a advertir tendencias de delantero que se tira atrás, intenta involucrarse en la elaboración de la jugada y acompañarla hasta la finalización. Los dos nombres, viéndolo nada más en teoría, no parecen excluyentes y bien podríamos acostumbrarnos a verlos juntos en cancha, especialmente en situaciones de urgencia de anotar.

En delantera también están Christian Martínez Borja y Djorkaeff Reasco, ambos con complicadas posibilidades de sumar minutos.

La noticia en cualquier caso fue Andrés Chicaiza. El volante ofensivo que en la última fecha del torneo pasado jugó con Delfín un partido en Casa Blanca que a más de uno de los que estuvimos presentes nos causó un verdadero impacto. Conocer que Liga lo había incorporado evidentemente generó gran expectativa, y en el partido del sábado se pudo percibir la ansiedad de varios aficionados por no verlo en la cancha entre los titulares y ni siquiera como uno de los primeros cambios

Su entrada cumplió con creces la expectativa, se hizo inmediato de la batuta del equipo y regaló jugadas para el aplauso, más allá de la anécdota de su gol en el partido amistoso, queda claro que Chicaiza puede ser el jugador que remplace a Fernando Guerrero, al menos en sus competencias creativas. El cambio eso sí será de nombres y posicional, puesto que el nuevo 10 albo juega por el centro, ahí donde Johan Julio ha encontrado su lugar y en el mismo lugar donde Gastón Rodríguez no pudo sentar nunca al menor de los hermanos.

La alternativa evidente es que Johan Julio pase a ocupar el flanco izquierdo, lo cual desembocaría en una cambio en la figura del esquema pues Johan es mucho más ofensivo que Fernando, su altura en la cancha será otra y sus funciones distintas, con la adicional diferencia de perfil. Otro nombre que entra en la discusión es el de José Ayoví, quien prácticamente es un extremo que puede jugar por los dos perfiles, adicionalmente aparece Julio Angulo como alternativa por el extremo diestro, jugador que goza de la confianza del DT.

¿Será titular Chicaiza? Por lo visto en su carrera hasta el momento parece una obviedad que si, debería serlo, sin embargo no está mal recordar que al más alto nivel futbolístico es cada día más importante contar con relevos de nivel importante, capaces de cambiar el rumbo de un partido o eliminatoria y casos abundan: la últimas finales de los torneos de clubes más importantes del mundo se definieron por el acierto de los relevos: el Real Madrid en Champions con Gareth Bale y River Plate en la Libertadores con Juan Fernando Quintero. En cualquier caso, como sistema o recurso parece que las condiciones están dadas para que Andrés Chicaiza tenga un paso importante por Liga de Quito.

Las informaciones no han confirmado si Liga hará alguna incorporación adicional, pareciera que el flanco izquierdo de la medular es el sitio donde se puede sumar alguien más. Aún así, a las puertas de la competición oficial, el campeón presenta un equipo a la altura de su historia, la pelota decidirá el resto.

liga 2018

Un Análisis del Campeón 2018

Liga Deportiva Universitaria arrancaba la temporada 2018 con una importante reforma en su plantel. Veteranos como Norberto Araujo o Daniel Viteri dejaban el equipo y daban paso a la llegada de nuevos valores que se sumaban a la base que había conformado Pablo Repetto en la temporada anterior.

De tal manera, algunas de las numerosas incorporaciones fueron: Adrián Gabbarini, Anderson Ordoñez, Franklin Guerra, Hernán Pellerano, Christian Cruz, Jefferson Orejuela, Jonathan Borja, Gastón Rodríguez, más el regreso de Fernando Guerrero.

La sola revisión de los nombres de los refuerzos daba a indicar que la mayor preocupación del Cuerpo Técnico y la dirigencia estaba en el sistema defensivo; concepto que evidenciaría inmediatamente en el funcionamiento del equipo, que desde las primeras fechas supo encontrar en su arquero y defensa la mayor fortaleza, que se mantuvo durante todo el año.

La consigna desde el principio era clara: a Liga iba a ser muy difícil anotarle goles. Guerra y Ordoñez inmediatamente se mostraron como una pareja complementaria que brindaba mucha solidez al equipo y además eran muy útiles en la salida del balón, apartado trascendental en el fútbol actual. Adicionalmente, Adrián Gabbarini se mostró como un líder natural desde la retaguardia, una magnífica prestancia en momentos definitivos, y por si fuera poco, un talento innato para atajar penales; el primer triángulo de un equipo exitoso había sido forjado con acierto.

Pese al gran rendimiento de los mencionados jugadores, la defensa lejos estaría de ser un problema durante el curso, en primer lugar la lesión de Ordoñez traspasaría la titularidad a Horacio Salaberry, quien rápidamente seguiría la misma suerte que su compañero y resultando lesionado por el resto de la temporada, recayendo entonces la responsabilidad de acompañar a Guerra en Hernán Pellerano, refuerzo argentino quien tuvo un difícil inicio, entendible por su prolongada inactividad, pero que con el paso de los partidos se terminó por asentar.

Tales fueron las contingencias que se debieron enfrentar en defensa que en la final ante Emelec, los dos zagueros (Guerra y Pellerano) salieron lesionados en los primeros 25 minutos, quedando encargados de cubrir sus posiciones el lateral reconvertido en central Edison Realpe y el joven Kevin Minda, cumpliendo ambos actuaciones sobresalientes, a la altura de tamaño reto; quedaba claro que más que un tema de nombres, la solvencia defensiva de Liga venía desde el sistema, en otras palabras, del entrenador.

Los laterales titulares durante prácticamente toda la temporada fueron José “choclo” Quintero y Cristian “chavo” Cruz; quienes fueron muy importantes tanto en defensa como en sus responsabilidades ofensivas; generando interesantes sociedades con los hermanos Julio (Anderson principalmente) y Fernando Guerrero, quienes usualmente los acompañaron por las bandas. No está por demás destacar su aporte en las pelotas paradas, tanto en el cobro de tiros libres o de esquina, como en su rol en juego aéreo, especialmente Quinteros.

En el mediocampo Liga sufrió la baja a inicios de temporada de sus dos organizadores: José Cevallos y Sherman Cárdenas. La respuesta de Repetto fue el encargar la generación de jugadas ofensivas a varios de sus mediocampistas, especialmente a los que jugaban en la primera línea (Orejuela Intriago y Vega) y a Fernando Guerrero quien arrancaba casi siempre en izquierda y desde ahí organizaba las operaciones.

Continuando hacia adelante, la ofensiva de Liga puede ser explicada en dos momentos, el primero con Hernán Barcos en el equipo, y el segundo sin él. La primera parte del año tuvo al delantero argentino como la principal referencia de juego albo. La solidez defensiva era aprovechada por el equipo al tener un futbolista de la categoría de Barcos, quien necesitaba de muy poco para generar serio peligro a cualquier rival. Ante tal faro, los hermanos Julio, Gastón Rodríguez y el propio Fernando Guerrero se vieron beneficiados pues la calidad del argentino siempre resultó un comodín para las aspiraciones del equipo.

Luego de ganar la primera etapa Hernán Barcos se fue a Cruzeiro, siendo este un momento crítico de la temporada. Más allá de la contratación del delantero colombiano Martínez Borja, se evidenció que el DT uruguayo iba a aplicar la misma estrategia de anteriores bajas; que sea el equipo, con sus automatismos y recursos, el que subsane la salida de en este caso, su mejor jugador.

Especial atención merece el accionar de Juan Luis Anangonó, quien en la primera parte del año había sido muy importante como recurso ofensivo de minutos finales. A partir de la salida del capitán, el delantero ecuatoriano adquirió una preponderancia indiscutible; siendo ahora no solo un recurso sino casi que el sistema, anotando goles importantes, pero principalmente oficiando como un auténtico piloto de ataque, abarcando con sus desmarques y apoyos todo el ancho de la cancha, generando superioridades contra casi todas las defensas y asociándose siempre con criterio; los hermanos Julio rápidamente se adaptaron al juego de su nuevo compañero de ataque, la convivencia fue a la postre decisiva.

Como recurso fue importante Gastón Rodríguez, uruguayo de difícil relación con gran parte de la hinchada, quien en cualquier caso tuvo puntuales aportes cuando salía desde el banco, desequilibrando partidos que se planteaban complicados y que Liga no los había podido resolver; la misma función tuvo Jonathan Borja, con mucho menor suceso, lejos de su excelente versión mostrada en 2017 en Nacional.

Queda nada más por mencionar a, quizás, los nombres propios de la onceava corona universitaria, Johan y Anderson Julio; jóvenes valores que desde hace un par de temporadas venían alternando en el primer equipo y que pese a los malos momentos de dichos planteles mostraron condiciones interesantes; las cuales se ratificaron completamente en la temporada que acaba de terminar.

Johan y Anderson fueron importantes todo el año aun cuando gran parte de los hinchas opinábamos que quizás tenían demasiados minutos en cancha; jugadores rápidos, polifuncionales en las posiciones de ataque, de buena técnica, hábiles y sacrificados en el robo de balón, y quizás lo mejor es que han demostrado mejora en su nivel de manera progresiva hasta llegar a ser dos de las principales figuras en las finales del campeonato; en fin, jugadores “modernos” que Liga logró posicionar desde la cantera y que ya tienen una vuelta olímpica en la vitrina, no es poco.

 La temporada fue complicada, hubo varias lesiones, suspensiones, se padeció la doble competencia en cierto momento, se enfrentó la salida del mejor jugador del equipo, y ante cada contratiempo Liga no decayó; la solidez defensiva no se comprometió ante ninguna eventualidad y poco a poco apareció un fondo de juego muy importante.

Gradualmente fueron haciéndose más importantes en el juego los mediocampistas; cabe nada más revisar la actuación de Orejuela e Intriago en los partidos de Emelec para encontrar el fruto del trabajo de toda la temporada; la labor de Pablo Repetto y su cuerpo técnico ha sido excelente, no solo en la dirección técnica de los partidos, sino en el manejo del grupo, al que se vio totalmente comprometido hasta el final.

Liga Deportiva Universitaria fue el mejor equipo del año 2018, su décimo primera corona es merecida, salud a sus directivos, jugadores e hinchada.

Foto principal tomada de MetroEcuador

once ideal

11 Ideal y Anti 11 2018 del Torneo Ecuatoriano

Haciendo una vez más este ejercicio anual hemos elaborado un listado un poco más equilibrado en cuanto a los equipos que aportan con su conformación. Leamos entonces los méritos de los integrantes de este 11 ideal.

Esteban Dreer

Una de las mejores temporadas del portero de origen argentino de las ya varias con las que cuenta en el Ecuador. Actualmente es el indiscutible líder de Emelec y su voz de mando en cancha decidió tantos partidos como sus reflejos. La cantidad de atajadas clave en la segunda etapa fueron decisivas para un equipo que pasó de estar un tanto relegado hacia el protagonismo, lo que lo llevó a ganar la segunda mitad del torneo. Parece que en la madurez de la carrera ha pulido mucho de su técnica. Fue un 2018 brillante.

Byron Castillo

El joven lateral de Barcelona fue una de las brisas de esperanza de una campaña del cuadro amarillo que si bien no fue del todo mala (clasificó a Libertadores) no estuvo de acuerdo a la expectativas que generó. Volviendo a Castillo, su recorrido por la banda derecha fue sumamente completo, es decir, para controlar los extremos laterales rivales era bastante eficiente y fue uno de los principales motores ofensivos del Ídolo del Astillero. Dentro de tanto nombre “rimbombante”, fue el que más lució.

Franklin Guerra

Al zaguero de Liga le vino muy bien el cambio de camiseta. Rápidamente Guerra se convirtió en el líder que la retaguardia alba necesitaba. Siempre oportuno con los cierres y criterioso para jugar, también fue un pilar de la campaña que llevó a la “U” al título debido a que fue el más regular en la alineación, ya que Liga padeció a lo largo de la temporada de problemas con lesiones en el compañero de zaga de Guerra, siendo que en la final este mismo jugador colapsó físicamente. Fue una de las contrataciones más acertadas del año.

Leandro Vega

El defensor argentino llegó en la segunda mitad de la temporada para enmendar los problemas defensivos que Emelec sufrió al principio y junto con Dreer convirtieron a la zaga millonaria en una de las más seguras del año. Con mucha sobriedad, precisión y limpieza lució en las canchas del país y también su presencia fue fundamental para que el bombillo pueda acceder a la final del campeonato. Casi impecable.

Anderson Julio

Es por lo menos irónico que uno de los hermanos Julio integre la alineación ideal de la temporada, puesto que sus actuaciones fueron criticadas durante buena parte del año, más su participación en las finales fue decisiva con goles y técnica deslumbrantes. El rendimiento de Anderson Julio fue creciendo hacia las últimas semanas de la temporada mejorando su capacidad de administrar su velocidad, una característica distintiva de él y su hermano Johan.

Jefferson Intriago

Otro de los grandes valores del título de Liga Deportiva Universitaria fue uno de sus volantes centrales. Intriago heredó un puesto con tradición y presión en el cuadro de camiseta blanca. Con las suficientes cuotas de garra y buen fútbol reguló el mediocampo de su equipo, factor fundamental para impulsar su ataque y neutralizar el del rival especialmente en las finales.

Jhegson Sebastián Méndez

Uno de los jóvenes valores que se vio en el campeonato ecuatoriano 2018 fue el volante central de Independiente del Valle. Con mucha técnica y panorama del campo de juego ciertamente sorprendió al público a pesar que no es precisamente su primera temporada del jugador. Tanto fue su calidad demostrada que fue parte esencial de los juegos amistosos de la selección ecuatoriana en 2018 teniendo actuaciones relevantes.

Andrés Chicaiza

El volante de Delfín sin duda fue uno de los consentidos de la temporada dando una nueva sensación al juego de Delfín por una versión más vistosa que la de la temporada 2017 donde accedieron a la final y a pesar que esta vez el elenco manabita no pudo repetir tal desempeño, al menos repetirá actuación en Libertadores. Se podría decir que fue el jugador “mágico” de la temporada, el más querido, el más popular, el talento.

John Cifuente

El goleador de la temporada obligadamente debe estar en el 11 ideal. John Cifuente demostró en los últimos años que es un jugador con mucho gol, pero tal vez no tomaba las decisiones adecuadas. En esta ocasión se observó a un jugador más maduro, centrado y con aquellas virtudes fácilmente se transformó en artillero letal y con sus 37 años alcanzó el segundo lugar de goleadores de todos los tiempos del torneo ecuatoriano. La notable cifra lo llevará al fútbol de Egipto en 2019 desde su actual Universidad Católica.

Juan Luis Anangonó

“Anangondios”, apodo que el delantero de Liga de Quito se ganó a pulso con sus goles importantes, aquellos que en los últimos minutos permitían continuamente sumar de a 3 o por lo menos de 1 a los universitarios en el camino al título. Pero lo de Anangonó no sólo fue goles, sino también una inteligente lectura de juego que permitía arrastrar marcas y generar jugadas de gol junto a sus compañeros briosos pero más inexpertos. Se podría hablar del jugador más valioso de la temporada.

Brayan Angulo

El comienzo de temporada del “Cuco” fue simplemente espectacular luciendo prácticamente imparable en cada una de sus presentaciones. Con del bajón que sufrió su equipo a mediados se año también su figura se opacó, pero cuando Emelec recobró el impulso, nuevamente se vio al jugador rápido, inteligente y certero cuyos goles y asistencias fueron muy importantes para el arribo de su equipo a la gran final. Estuvo cerca de llegar a 30 goles. Cifra muy importante.

* el 27 de diciembre trascendió un posible caso de identidad adulterada que involucra al jugador Byron Castillo. Hemos decidido sostenerlo en la alineación y se espera una resolución sobre su problema

Entonces la alineación ideal es esta:

Esteban Dreer; Byron Castillo, Franklin Guerra, Leandro Vega; Anderson Julio, Jefferson Intriago, Jhegson Méndez, Andrés Chicaiza; John Cifuente, Juan Anangonó, Brayan Angulo

 

DT: Pablo Repetto

Jugador más valioso: Juan Luis Anangonó

 

Ideal alternativa:

Adrián Gabbarini; Richard Schunke, Alejandro Manchot, Marlon Mejía; Romario Caicedo, Ronald De Jesús, Nicolás Queiroz, Angelo Preciado; Edson Montaño, Carlos Garcés, Juan Manuel Tévez

 

Y el anti equipo del año:

Walter Chávez: Durante su titularidad a Técnico Universitario le hicieron una gran cantidad de goles que lo enviaron a los últimos lugares, aunque tal vez su defensa no ayudaba mucho. Cuando perdió su puesto el arco del rodillo lució más seguro.

Francisco Silva: Podría considerarse el fracaso del año en cuanto a fichajes. Llegó con polémica, pues fue uno de los emblemáticos de Delfín finalista 2017 y jamás pudo encajar en Emelec, de donde salió a mitad de temporada con un bajo rendimiento e incluso con escándalos personales.

César Batalla: Una de las apuestas que hizo El Nacional en su zaga y no le pudo salir peor. El joven zaguero no pudo ganarse la titularidad y cuando fue necesario alinearlo no estuvo acertado ni en marca ni en velocidad, siendo el causante de varios goles contra su equipo.

Javier Quiñónez: No es la primera temporada para el zaguero de Nacional, pero en esta necesariamente tenía que afianzarse en su puesto, pero en escasas ocasiones fue garantía de seguridad, estando generalmente mal ubicado y siendo fácilmente superado por sus rivales.

Facundo Melivillo: Deportivo Cuenca tuvo una temporada para el olvido y se vio reflejado en la contratación de este volante argentino que perdió rápidamente su espacio para salir del elenco azuayo a mitad de temporada siendo muy poco aporte en marca o creación de juego.

Jonathan Borja: Era uno de los refuerzos que más expectativa generaba en Liga, pero estuvo muy lejos de ganarse un puesto en el conjunto albo, por lo que tuvo muy pocos minutos y fue prácticamente intrascendente para la consecución del título.

Jefferson Montero: El internacional futbolista había arribado a Emelec como uno de los fichajes estrella, siendo una agresiva estrategia para buscar revalidar el título, sin embargo fueron habituales sus problemas físicos y en general nunca sintonizó con la idea de juego azul. Volvió a Europa donde de hecho le va mejor.

Walter Ayoví: El legendario ex capitán de la selección ecuatoriana tuvo una temporada para el olvido que claramente se ve como una de las últimas. Perdió rápidamente su puesto y fue tomado muy poco en cuenta cuando el objetivo de su contratación era ser el hombre distinto.

Juan Cobelli: Este delantero argentino tuvo una gran temporada hace un par de años con Deportivo Cuenca, pero esta vez no le fue tan bien en Técnico Universitario con presentaciones poco acertadas y perdiendo progresivamente su puesto.

Daniel Angulo: El arranque de este centro delantero con El Nacional había sido bueno, mas fue víctima de problemas físicos y cuando retornó quedó lejos de un buen nivel de juego, perdiendo varias ocasiones de anotar y hacer menos tortuosa la campaña de su equipo.

Alexis Domínguez: El llamado a ser el grito de gol de Guayaquil City tuvo muy pocas oportunidades de mostrar sus méritos y en general se prefirió no disponer de él al punto de modificar incluso módulos tácticos.

 

Foto principal tomada de: Diario Extra

FyA
liga vs emelec

¡Liga Logró Su Estrella 11 en Ecuador!

Liga Deportiva Universitaria derrotó 1-0 a Emelec en partido de vuelta disputado por la final del torneo ecuatoriano de Primera División en el Rodrigo Paz de Quito. El resultado sumado al 1-1 de la ida proclamó a Liga como campeón del torneo.

Con el aliciente de al menos no haber perdido en Guayaquil, la “U” repitió alineación, pese a que Guerra y Anangonó no habían terminado físicamente bien en dicho duelo. Por el lado de Soso sí hubo cambios. Entró Pedro Quiñónez en la primera línea de volantes, mientras varió el módulo táctico al añadir otro delantero como Byron Palacios.

El partido comenzó con la lógica tensión de estas instancias y prontamente Pellerano salió lesionado tras un fuerte encuentro con Palacios y con ello entró Minda en su reemplazo. Pasado el trance el local comenzó a presionar forzando reiteradamente la salida de la media eléctrica y pronto abrió el marcador con un gran zurdazo de Anderson Julio (9 min.) desde el borde del área. Lejos de “calmarse” tras el gol, los albos sostuvieron el ritmo en busca de aumentar cifras.

Llegó la reacción de Emelec cuando Quiñónez intervino más en los duelos de medio sector y Mejía apoyando metros más atrás para utilizar el pelotazo y la velocidad de Angulo en tanto que Liga apostaba a la contra y de pronto perdía ocasiones claras de anotar mientras se le lesionaba el otro central titular (Guerra) y tendría que enfrentar el resto de la final con un bloque algo improvisado.

A continuación vino la guerra psicológica. Los azules se animaron a sumar hombres en ataque sabiendo los problemas que había tenido la zaga de Liga. Subían Quiñónez y Johnson mientras que Angulo asumía el papel de organizador más que de delantero en tanto que la salida universitaria había hace rato dejado de ser precisa aunque de todas maneras en el ida y vuelta era el local el que más ocasiones de gol había perdido.

Un cambio extraño en filas eléctricas al inicio del segundo tiempo cuando entró Queiroz por Paredes. Había un juego mucho más abierto por el costado derecho azul, mientras que el recién ingresado jugaba unos metros más delante de su posición habitual. A estas alturas el trajín de la temporada, del partido y el calor comenzaban a hacer estragos ya verse errores en el traslado de ambos equipos.

El siguiente cambio del bombillo fue el ingreso de Mondaini para ganar algo más de ideas en ofensiva, pero Liga le iba haciendo retroceder aunque frente al arco los de blanco no estaban en su mejor día y Dreer también estaba bastante concentrado. Después ingresó Marlon De Jesús en la visita y con ello incluir la mayor cantidad de atacantes con peso para vulnerar la zaga del local.

Liga bajó la intensidad en los minutos finales y prefirió sostener el balón además de buscar algún ataque asegurando el pase y con paciencia mientras los azules comenzaban a desesperar. El bombillo con desorden y voluntad empujaba por el empate mientras que los blancos resistían rechazando pelotas muy encerrados en su área. Los últimos instantes se vivieron con drama y al menos del lado capitalino se venían a la mente las claras opciones de gol desperdiciadas hasta que sonó el silbatazo final que proclamó a Liga como campeón 2018.

Los títulos de torneo ecuatoriano de Liga Deportiva Universitaria: 1969, 1974, 1975, 1990, 1998, 1999, 2003, 2005-A, 2007, 2010, 2018

 

LDU: Adrián Gabbarini (TA 89’); José Quintero, Franklin Guerra (Edison Realpe 26’), Hernán Pellerano (Kevin Minda 6’), Cristian Cruz; Jefferson Intriago (TA 77’), Jefferson Orejuela; Anderson Julio, (Edison Vega 81’) Johan Julio, Fernando Guerrero; Juan Luis Anangonó
Goles: A Julio 9’
EME: Esteban Dreer; Juan C Paredes (Nicolás Queiroz 45’), Leandro Vega, Marlon Mejía (TA 77’) (TR 92+’), Ronaldo Johnson; Dixon Arroyo, Pedro Quiñónez (TA 63’) (Marlon De Jesús 70’), Romario Caicedo (TA 45’), Joao Rojas; Brayan Angulo, Byron Palacios (Marcos Mondaini 59’)

Calificaciones Liga:
Gabbarini 6
Quintero 6
Guerra 7
Pellerano –
Cruz 5
Intriago 7
Orejuela 7
A Julio 8
J Julio 5
Guerrero 6
Anangonó 5
Minda 7
Realpe 6
Vega –

Calificaciones Emelec:
Dreer 7
Paredes 5
Vega 6
Mejía 6
Johnson 5
Quiñónez 7
Arroyo 5
Caicedo 6
Rojas 5
Angulo 5
Palacios 3
Queiroz 5
Mondaini 4
De Jesús 4

Edison Guapaz Zambrano
Guitarras y gol
emelec ldu

Igualado el Primer Round

Emelec y Liga Deportiva Universitaria empataron 1-1 en juego de ida disputado por la final del torneo ecuatoriano en el George Capwell de Guayaquil.

Los 2 mejores equipos del año arribaron a la gran final con algo de incertidumbre y polémica, esta última generada en los escritorios por diferencias en establecer el horario del juego de vuelta. En cuanto a oncenos titulares, prácticamente ambos planteles jugaron con lo mejor. Del lado eléctrico no se podía contar con Matamoros, mientras que los albo iniciaban con Vega en el banco y Gastón Rodríguez separado del plantel.

Liga fue el equipo que tomó posesión del esférico aunque no se veía una disposición claramente ofensiva y más bien Emelec develaba que apostaba a la sorpresa en la contra, presionando y buscando el error de los albos en cancha propia. Justamente se vio momentos de nervios en los jugadores del equipo quiteño, los que se fueron aplacando pasado el minuto 10 disponiendo correctamente de sus espacio, mas siendo muy poco claros para atacar.

Se jugaba con intensidad. A la altura del minuto 20 ya se había rematado a portería aunque con poca puntería y la batalla en mediocampo era ardua, siendo Guerrero y los Julio más colaboradores en la marca para hacer superioridad numérica a Queiroz y Arroyo. El bombillo prefería el pase largo para la explosión de Rojas y Angulo, cuyas intervenciones eran bien conjuradas por Gabbarini. La presión eléctrica forzaba al error en la salida de la visita, pero Emelec elaboraba poco en ofensiva.

Emelec se iba adueñando del balón pasada la media hora de juego manteniendo presión y velocidad en su último cuarto de cancha haciendo cada vez más difícil la labor de Guerra y Pellerano. En los minutos finales del primer tiempo Emelec ya había ganado la batalla del medio sector y se animaba a ubicar más gente en disposición de ataque. El embate finalmente fue insoportable para la “U” y Brayan Angulo (45 min.) abrió el marcador luego de recibir un gran pase de Caicedo.

En el comienzo del segundo tiempo entró Minda por Guerra quien presentó una lesión y así debía soportar el intenso embate azul, entendiendo los millonarios que era el momento de aumentar el marcador. Pasado el susto, Liga volvió a recuperar el control de la media y se mostró algo más agresiva que en el primer tiempo con los Julio pisando más área contraria y con Anangonó interviniendo más. El empate llegó tras cabezazo de Anderson Julio (58 min.) aprovechando un mal despeje de Dreer.

El trajinar del partido y la temporada se hacía sentir, pues empezaban las lesiones y contratiempos físicos que forzaron a variantes en ambas escuadras. Después del minuto 60 se vio un importante envión anímico en Liga para buscar un tanto más y no se hacía esperar la réplica millonaria. Se abrió entonces el partido pero daba la impresión que el control estaba con los albos, mientras se le acababan las ideas al bombillo.

En los minutos finales Liga supo manejar la desesperación del local, jugando con mayor pausa mientras que el bombillo desesperaba y sus caminos hacia el gol lucían truncados, además que el final del juego se desarrolló con muchas pausas producto de faltas que parecían ayudar más al propósito del equipo capitalino que podría interpretar esta igualdad como un buen resultado.

El duelo de revancha se jugará el 16 de diciembre a las 12:00 ecuatorianas.

EME: Esteban Dreer; Juan C. Paredes, Leandro Vega (Jorge Guagua 64’), Marlon Mejía (TA 43’), Ronaldo Johnson; Dixon Arroyo (TA 76’), Nicolás Queiroz (Pedro Quiñónez 78’); Romario Caicedo, Joel López (Fernando Luna 57’), Joao J. Rojas; Brayan Angulo (TA 77’)
Goles: Angulo 45’
LDU: Adrián Gabbarini; José Quintero (TA 86’), Franklin Guerra (Kevin Minda 47’), Hernán Pellerano, Cristian Cruz; Jefferson Intriago (TA 92+’), Jefferson Orejuela; Anderson Julio, Johan Julio (Edison Vega 74’), Fernando Guerrero; Juan Luis Anangonó (Cristian Martínez B. 80’) / Edison Realpe (TA 87’)
Goles: A. Julio 58’

Calificaciones Emelec:
Dreer 5
Paredes 6
Vega 6
Mejía 6
Johnson 5
Arroyo 6
Queiroz 5
Caicedo 6
López 7
Rojas 6
Angulo 6
Luna 5
Guagua 6
Quiñónez –

Calificaciones Liga:
Gabbarini 6
Quintero 5
Guerra 6
Pellerano 6
Cruz 5
Intriago 7
Orejuela 7
A Julio 7
J Julio 6
Guerrero 6
Anangonó 5
Minda 6
Vega –
Martínez B –

Edison Guapaz Zambrano
Guitarras y gol
copa havoline 2da 8

¡Está Impredecible!

Se han cumplido 8 fechas del torneo ecuatoriano de Primera División en su segunda etapa y el mismo se va desarrollando con una serie de resultados imprevisibles que viendo desde el lado optimista hace al campeonato sumamente atractivo por la expectativa que se puede generar en buena parte de los protagonistas. El lado pesimista en cambio puede señalar que en Ecuador no hay ningún equipo regular. Por lo pronto la decisión de aumentar a 16 equipos a la Serie A ecuatoriana para 2019 no parece afectar al espectáculo.

Barcelona ostentaba un liderato holgado y a estas alturas se ha reducido hasta solo serlo por gol diferencia. El Ídolo perdió oportunidades valiosas de encaminarse a ganar la etapa tras resignar puntos como local ante Macará (empate) y Guayaquil City (derrota), evidenciando una total falta de serenidad a la hora de definir y ha hecho solo un gol en las últimas 3 fechas. En lo administrativo tampoco han sido buenos días con la aparición de nuevas deudas y el fiasco de la no habilitación de Fricson Erazo en el torneo. La única buena noticia es que al parecer Joffre Guerrón está adaptándose positivamente mientras Máximo Banguera ha evitado catástrofes desde el arco.

De Macará también se había hablado bien y en la etapa ocupa el segundo puesto. Sin embargo también perdió buenas oportunidades para adueñarse del liderato pero su caída por goleada en el clásico ante Técnico y la igualdad en casa ante Emelec le impidieron despegar. Se valora el buen ordenamiento defensivo para lograr arrebatarle un punto a Barcelona, pero en su cancha carecieron de serenidad para rematar juegos en donde fue mejor que sus rivales. Ronald De Jesús y José Luis Cazares son grandes valores en el medio campo mientras Alejandro Manchot cumple en defensa.

Emelec sin hacer mucho ruido ya está en tercer lugar y a 2 puntos del liderato aunque su juego sigue sin convencer a su hinchada y crítica. Sin duda el empate en Ambato ante Macará será un aliciente anímico y se va asentando el tridente generador de juego conformado por Joao J. Rojas, Joel López y Carlos Orejuela. En el centro de la zaga Leandro Vega ha constituido el gran aporte a la seguridad defensiva más unos buenos últimos juegos de Esteban Dreer. Los siguientes partidos podrían ser prometedores para el cuadro eléctrico siempre y cuando no pasen por un bajón grave como el que parece afectar a todo equipo en este 2018.

Lento pero seguro ha sido el avance de Liga Deportiva Universitaria ganando puntos como visitante y también triunfando en casa ante un complicado rival como Independiente. En la apoteósica victoria como visitante ante Guayaquil City brillaron los hermanos Anderson y Johan Julio a quienes les falta administrar un poco más su velocidad para ser realmente armas letales. Jefferson Intriago y Edison Vega regulan eficientemente el mediocampo y Hernán Pellerano ha demostrado por fin para lo que fue contratado. Veamos si los albos finalmente agarran el tren de la regularidad para no necesitar de final, eso mientras Juan Luis Anangonó siga haciendo goles decisivos.

Delfín frenó su emocionante avance y tras 2 derrotas seguidas cayó hasta el quinto lugar. Se podría decir que en estos últimos juegos le ha faltado concentración y fortuna al elenco manabita mientras Andrés Chicaiza sigue deleitando a su afición con una técnica depurada y Carlos Garcés es la cuota de liderazgo y coraje. El Nacional sacó un par de buenos resultados que lo mete en la pelea por la etapa aunque tal vez sería darle mucha ilusión a su campaña ponerlo entre los favoritos. Volvió el mejor fútbol de Manuel Balda y eso es clave para la generación de ideas ofensivas de los rojos.

Universidad Católica es otra víctima de la irregularidad, teniendo destellos de genialidad con Andrés López comiéndose el costado derecho, pero por ejemplo no es el mejor momento de John Cifuente a quien se le apagó algo la pólvora. Técnico Universitario ha remontado mucho camino con 2 interesantes victorias más un empate. Fabián Frías parece que encontró el equipo adecuado conducido por Diego Armas. Independiente del Valle todavía no logra encontrar el rendimiento ni los jugadores para estabilizar su campaña, pero es grata la aparición de Angelo Preciado.

Tras un gran arranque de etapa, Deportivo Cuenca decididamente se cayó y pasa por muy malos momentos defensivos recibiendo muchos goles en sus últimas presentaciones. Aucas no levantaba cabeza en la etapa, lo que concluyó con la salida de su DT Luis Soler, seguida de una “sorpresiva” victoria tras varios resultados adversos. Finalmente Guayaquil City ofrece muy poco al espectáculo, pero sus esquemas ultra defensivos están por lo menos para arruinar la fiesta a rivales como Nacional o Barcelona.

Equipo ideal al momento:

Esteban Dreer; Andrés López, Leandro Vega, Alejandro Manchot; Ronald De Jesús, Edison Vega, Anderson Julio, Diego Armas, Manuel Balda,  Joao J. Rojas; Juan Luis Anangonó

FyA
liga cali

Triunfo Apretado pero Importante

Liga Deportiva Universitaria venció 1-0 a Deportivo Cali en juego de ida disputado por la Copa Sudamericana en el Rodrigo Paz de Quito.

Rápidamente y casi de improviso continuó la Copa Sudamericana con un juego que se planteaba interesante entre dos equipos grandes de sus respectivos países. En Cali su portero titular, Camilo Vargas, no pudo ser de la partida, mientras que Rodríguez reemplazaba a Guerrero en el rol titular de la U.

Liga buscó imprimir vértigo por su costado izquierdo para vulnerar a la zaga colombiana e inicialmente lo logró, pero encontraba a los zagueros centrales muy bien asentados. El Cali salía con parsimonia y precisión en el toque que terminaba causando más problemas de lo que se podría esperar. El dominio del balón era alternado, aunque cuando lo tocaba el elenco caleño se apreciaba su mayor calidad.

El partido se desarrollaba siendo un espectáculo agradable, Liga tenía un poco más la pelota y se le hacía difícil entrar con claridad al área rival hasta que un mal rechazo de un centro de Rodríguez dejó a Anderson Julio frente al arco (23 min.) para fusilar a Mina y abrir el marcador. El tanto calmó a los albos, lo que se evidenció en la tarea de marca.

Al elenco azucarero le costó encontrar la paciencia de los minutos iniciales tras el gol recibido, pero la fue trabajando para poder llegar con peligro al área rival. El juego dejó de concentrarse en mitad de cancha cuando se aproximaba el final del primer tiempo, mas los atacantes de lado y lado se mostraban imprecisos para definir. El primer tiempo fue agradable con fuerzas parejas aunque ideas de juego distintas. Los ecuatorianos más directos, los colombianos más elaborados.

La entrada de Torres en la visita anunciaba la búsqueda del empate, pero el juego más bien se reanudó brusco y entrecortado, características que favorecían al local que contaban con una buena noche de Rodríguez. En el equipo azucarero el talento individual de Benedetti marcaba la diferencia mientras Sand no pasaba por una buena presentación y erraba algunas oportunidades de anotar. Cuando el Cali destrabó el juego se puso más peligroso.

Liga había perdido iniciativa ofensiva y fue cuando se hizo el ingreso de Julio Angulo, sin embargo, el partido no se trasladó hacia área caleña sino hacia el mediocampo donde había errores de parte y parte en la entrega de la pelota. Antes de llegar al último cuarto de hora en ambos equipos hubo variantes ofensivas para buscar un esquivo tanto para ambas escuadras.

El desenlace del partido tuvo mucho entretenimiento, pues se volvió a descomprimir y había más presencia cerca de los arcos, sin embargo la capacidad resolutiva en ambos planteles estaba ausente. En los últimos minutos el cansancio notablemente influenciaba en la toma de decisiones. La llave luce abierta aunque para los albos es importante no haber recibido goles.

LDU: Adrian Gabbarini; José Quintero (Jefferson Intriago 16’), Franklin Guerra, Hernán Pellerano, Aníbal Chalá; Edison Vega, Jefferson Orejuela; Anderson Julio, Johan Julio (Julio Angulo 61’), Gastón Rodríguez (Jonathan Borja 73’); Juan Luis Anangonó
Goles: A Julio 23’
CAL: Pablo Mina; Daniel Giraldo (Macnelly Torres 45’), Danny Rosero, Ezequiel Palomeque, Darwin Andrade; Andrés Pérez (Andrés Balanta 86’), Matías Cabrera (TA 36’); Didier Delgado, Nicolás Benedetti (TA 48’), Jhon Mosquera; José Sand (Miguel Murillo 73’)

Calificaciones Liga:

Gabbarini 6
Quintero –
Guerra 5
Pellerano 6
Chalá 6
Vega 6
Orejuela 6
A Julio 6
J Julio 4
Rodríguez 7
Anangonó 5
Intriago 6
Angulo 4
Borja –

Edison Guapaz Zambrano
Guitarras y gol
nacional liga

Victoria Criolla en Duelo Apasionante

El Nacional derrotó 2-1 a Liga Deportiva Universitaria en partido disputado por la fecha 14 del Torneo Ecuatoriano de Primera División en el Estadio Atahualpa de Quito.

Nuevamente se enfrentaban estos tradicionales clubes del fútbol quiteño que arribaban a este encuentro en un buen momento anímico, pues ambos elencos estaban precedidos de buenos resultados. Del lado de la “U” el ánimo de mantener la punta y la baja de Quintero en el costado derecho, de parte de los rojos permanecía Samaniego en el rol titular, así como la confianza hacia los laterales Carabalí y Gracia.

El arranque de partido tuvo al conjunto albo más consistente en su ataque, llegando a área criolla con menos traslado de balón y mayor agresividad, los rojos se concentraban en su marca y su salida era más parsimoniosa. Liga siempre peligroso con los Julio desplegando velocidad y Barcos habilidad ante una zaga roja lenta mas centrada. Había mucha pierna fuerte en el medio sector donde se instalaba la batalla entre Intriago y Orejuela frente a Garcés y Cordero.

Después Liga prefirió esperar, cerca del minuto 20 Nacional tomó el balón pues concentró más su marca en el medio campo, sin embargo, no lograban hilvanar buenas jugadas de ataque pues erraban en el último pase, lo que era aprovechado por la velocidad de los Julio para pisar el área rival. Nacional trataba de ser paciente con su toque de balón y buscar a toda costa tener lejos a los hábiles de blanco. La única forma de abrir el juego era la media distancia y así fue como Alejandro Villalva (29 min.) con un espectacular remate esquinado venció a Gabbarini.

El gol dio confianza a los dirigidos por Favaro que aceleraron el ritmo de su habitual juego a ras de piso, de todas formas Liga no bajaba la guardia de medio campo hacia atrás, viéndose un gran trabajo de la pareja Guerra – Ordóñez. Cuando parecía que los militares se iban al descanso con ventaja, un pase largo de Orejuela dejó sembrados a los zagueros locales y Anderson Julio (45 min.) pudo definir con tranquilidad para igualar antes del fin del primer tiempo.

La tónica de los primeros minutos del segundo tiempo fue similar al comienzo del partido siendo Liga quien generaba mayor peligro desbordando por su costado izquierdo principalmente y presionando para buscar el error de los rojos en la salida. Nacional necesitaba mayor dinámica para atacar y fue cuando se incluyó a Uchuari en el onceno y así sacarse de encima la constante presión de su rival.

En el medio campo la batalla era intensa el juego fuerte se hacía presente aunque normalmente con nobleza. El balón lo manejaba mayormente la “U” pero del lado criollo ya habían tomado el pulso a Guerrero y los Julio mientras que la entrada de Borja y Chalá no era determinante. Antes del último cuarto de hora ambos equipos se encontraban bastante lejos de los arcos rivales y había más un duelo táctico y de nervios.

Nacional buscaba avanzar con la asociación entre Balda, Villalva y Uchuari con el objetivo de buscar abrir la defensa universitaria o en su defecto provocar la falta que lleve el encuentro hacia una jugada de balón detenido. Justamente hubo un tiro libre muy cerca del área de Liga cuyo cobro provocó un penal por mano de Barcos. A la ejecución fue Miguel Parrales (85 min.) quien devolvió la ventaja a los de rojo. El tanto despertó a Liga que con ímpetu encerró a los locales en la búsqueda del empate. Nacional ingresó a Batalla para aguantar el embate albo y conseguir con angustia la victoria frente a un rival clásico.

NAC: Johan Padilla; Jonathan Carabalí, Javier Quiñónez (TA 47’), Luis Segovia, Ángel Gracia; Cristian Cordero (Michael Chalá 65’), Roberto Garcés; Manuel Balda, Daniel Samaniego (Jonny Uchuari 58’), Alejandro Villalva; Miguel Parrales (César Batalla 85’)
Goles: Villalva 29’, Parrales 85 (p)
LDU: Adrián Gabbarini; Edison Realpe, Franklin Guerra (TA 31’), Anderson Ordóñez, Cristian Cruz (Aníbal Chalá 45’); Jefferson Intriago, Jefferson Orejuela; Anderson Julio, Johan Julio (Gastón Rodríguez 75’), Fernando Guerrero (Jonathan Borja 62’); Hernán Barcos
Goles: A. Julio 44’

Calificaciones Nacional:
Padilla 7
Carabalí 6
Quiñónez 7
Segovia 6
Gracia 6
Cordero 6
Garcés 7
Balda 6
Samaniego 5
Villalva 8
Parrales 6
Uchuari 6
Chalá 6
Batalla –

Calificaciones Liga:
Gabbarini 6
Realpe 5
Guerra 7
Ordóñez 7
Cruz 6
Intriago 6
Orejuela 6
A Julio 6
J Julio 6
Guerrero 4
Barcos 5
Chalá 3
Borja 4
Rodríguez –

Edison Guapaz Zambrano
Guitarras y gol
ldu 2016

Liga de Quito – Temporada 2016

Liga terminaba la temporada 2015 como subcampeón nacional, con un equipo que había sido primero la mayor parte del año y al que le faltó muy poco para llegar al objetivo, un par de puntos en partidos que a priori no parecían tan riesgosos como finalmente fueron, terminaron siendo la diferencia entre ser campeón o verse arrollado por la remontada de Emelec, como finalmente ocurrió.

Domínguez – Quinteros Araujo Romero Estupiñán – Hidalgo Cevallos Intriago – Morales Alvez y Matamoros era más o menos el equipo que se quedó tan cerca del título; el mejor jugador del equipo era claramente Domínguez, guarda vallas titular, mundialista, de la selección y la base sobre la cual se cimentó el equipo. Era impactante la importancia que tenía Dida en los partidos que ganaba Liga, porque le hacían pocos goles, lo que permitía que ofensivamente sea necesario “solo” saber pegar en el momento oportuno, fórmula a la larga exitosa a la que le faltó muy poco para concretarse.

Empezaba 2016 y la prospectiva era ratificar el nivel de 2015 y mejorarlo, obviamente, lo ideal hubiese sido continuar con el proceso de Zubeldía, no ocurrió y llegó en su lugar Claudio Borghi, un nombre si bien laureado, que no parecía ser una continuación a lo planteado por su antecesor.

Los equipos de Borghi siempre se caracterizaron por ser muy ofensivos, inclusive si con esto se debía sacrificar seguridad defensiva, su Argentinos Juniors campeón defendía con 3, (Ignacio Canuto uno de estos 3), y manejaba un juego interesante de posición y triangulaciones que en su momento le alcanzó inclusive para ser campeón en Argentina; ni hablar de su Colo Colo multi-campeón que basó su éxito en el descomunal talento ofensivo de Alexis Sánchez y sus socios de equipo y selección Suazo, Fernández o Valdivia.

La idea fue hacer más ofensivo al equipo, al menos a priori, pese a lo cual Liga se desprendió de su mejor delantero en un episodio confuso, se fue Álvez, un delantero que va a todas y que las intenta 100 veces si es necesario, material invaluable en un 9, joven, que además de hacer varios goles mejoró ostensiblemente el nivel ofensivo de Liga a mediados de 2015, lamentable perdida, más visto lo que pasó después.

El paso de Borghi por Liga dejó un par de buenos partidos, en casa contra San Lorenzo con una actuación importante de “cachete” Morales, pero principalmente dejó muchos de partidos en que Liga se vio completamente superado por sus rivales, llamaba la atención que un equipo que hace pocos meses basaba su estrategia en su solidez haga tanta agua, como lo hacía, acorde con el clima porteño, aquella tarde en el Monumental.

Llegó Benavidez, a priori para pelear el puesto con Hidalgo, el argentino parecía ser un volante que permitía jugar a un toque, presionando mucho y talvez incluso, complementando al 8 de Liga, pero Fernando se rompió y Benavidez nunca fue nada de lo esperado y el plantel encontró su primera falencia, no había volante central; Intriago se lesionó a finales de la temporada pasada y el equipo de ahí en adelante no encontró jamás la forma de compensar esta deficiencia.

Había llegado Brahian Alemán, proveniente de Barcelona, nítidamente el mejor jugador del equipo torero la temporada pasada (equipo nada más que regular, eso sí) que a priori parecía un refuerzo que permitiría dar el salto de calidad en el medio campo, principalmente pensando en la Libertadores. El perjudicado fue Cevallos que vio mermados sus minutos en cancha, con el consecuente bajón de nivel que había mostrado la temporada pasada, al inicio de la temporada, pese a que jugaban varios minutos juntos, parecía difícil que lo hicieran la mayor parte de los mismos.

Para reforzar la delantera, principalmente para ocupar el lugar que dejaba Matamoros, llegó Edson Puch, delantero por fuera chileno, hábil, veloz, muy parecido en características a Alexis Sánchez. A los primeros minutos de haber entrado a la cancha se podía ver que era un jugador de un nivel muy interesante, al menos para nuestro medio, y efectivamente lo fue, Puch seguramente es el mejor refuerzo que tuvo Liga este año y sus pocos meses fueron los mejores que un jugador albo haya tenido en la temporada; curiosamente, nunca fue considerado absolutamente como titular.

Para cubrir la baja de Alvez llegaron Daniel Angulo y Carlos Tenorio, dos delanteros que podían compensar algunas de las facetas que ofrecía el uruguayo, pero no todas, al final no terminaron supliendo ninguna y sus temporadas fueron lamentables, jamás se los pudo considerar como importantes para el equipo.

Por aquellos días Norberto Araujo tuvo un problema de salud en su visión, lo cual le impidió jugar por varios meses, a su altura de la carrera, una para de este tipo suele penalizar mucho el nivel de los futbolistas, tal y como se vio en adelante puesto que Norberto luego de su regreso nunca pudo alcanzar el nivel de otras épocas, lo cual es en todo caso comprensible, pero no dejó de llamar la atención que en un gran número de presentaciones se vio muy superado por sus rivales, ofreciendo una ventaja competitiva importante a los equipos que enfrentaban a Liga; la baja del capitán desnudó las falencias de su compañero de zaga y Romero nunca pudo ser el mismo de la temporada anterior.

El ciclo Borghi terminó luego de que Liga concatenó varios resultados negativos llegando inclusive a pelear en la parte baja de la tabla, nunca se pudo entender claramente la idea del entrenador, el equipo fracasaba en circular la pelota y quedaba siempre expuesto a los contragolpes rivales, se recibieron muchos goles y ni siquiera Domínguez podía evitar las caídas, pese a que, como el resto, el arquero había bajado ostensiblemente su nivel.

Llegó Álvaro Gutiérrez con la promesa de volver a la idea inicial, la de Zubeldía, y dotar al equipo de mayor solidez, si ponemos en la balanza los tres momentos del año con cada DT, se podría decir que estos meses fueron en los que menos se sufrió en defensa; ofensivamente, eso sí, el equipo era muy débil y dependía casi completamente de lo que se inventaba Puch, en gran medida porque Morales, Alemán y Cevallos en aquellos meses estaban lejos de su mejor nivel y la falta de centro delantero era en muchos casos alarmante.

El entrenador uruguayo principalmente apostó por Carlos Tenorio en detrimento de Daniel Angulo, decisión cuestionada en su momento que nunca terminó de dar resultado, en cualquier caso Liga salió de los últimos lugares y mantuvo cierta estabilidad en su funcionamiento que luego de las presentaciones con Borghi parecían un alivio.

Cabe recalcar que en este periodo fue en el único en el que Liga repetía equipo titular, o al menos lo intentaba.

Llegó la para por Copa América y las malas noticias siguieron llegando con las partidas de dos puntales del equipo.

Diego Morales había sido el jugador más desequilibrante de Liga en las últimas temporadas, el argentino, pese a no ser constante, marcaba mucha diferencia cuando se lo proponía y esto permitía resolver partidos complicados, Cachete tenía gambeta, pase, gran tiro de media distancia, un jugador muy importante para el medio que en la mitad de temporada se marchó; si bien no habían sido sus mejores meses, aun nos dejó su mejor presentación en Ponciano, aquella noche ante San Lorenzo de Almagro.

La partida de Domínguez terminó siendo tan traumática como se podía prever; Liga perdió a su jugador diferencial y tuvo que adaptarse a vivir con un arquero “normal” cuidando los palos, porque Daniel Viteri es un buen arquero, su trayectoria lo avala, pero no es Domínguez, no es un tipo que te pueda ganar quince partidos a la temporada por sí mismo como si lo fue Dida en torneos anteriores, el desnivel se mostró de inmediato y Liga perdió la aparente solidez uruguaya, un par de ruedas de prensa graciosas y sendos malos resultados, y nuevamente había que buscar entrenador.

Llegó Alex Aguinaga y consigo la esperanza de mejores días. “Chiqui” Guerrero, Juan Luis Anangonó e Irven Ávila arribaron para potenciar ofensivamente al equipo; nadie regresó a ver al medio campo, la idea en todo caso era que Alex promueva jugadores de la cantera y no se podrá negar que lo hizo; los Julio, Villalba (no de la cantera pero joven al fin) Reasco, Carcelén o el propio Cangá empezaron a aparecer en las formaciones titulares o ingresaban al cambio; había vuelto Intriago de la lesión y Alex parecía contar con un plantel al menos amplio, que le permitiría pelear en el único frente del segundo semestre.

Arribó el uruguayo Arias para reforzar la defensa, un central áspero, duro con los rivales, aportó poco y se vio sumido en el caos defensivo general.

Los mejores minutos del ciclo Aguinaga se dieron con interesantes rendimientos de Anangonó, “choclo” Quinteros, Cevallos y Guerrero; importantes apariciones de los chicos Julio y Carcelén permitieron que al menos se pueda pelear un cupo de Libertadores hasta el final, sumado eso si en gran medida al pobre nivel mostrado por los equipos del torneo salvo los dos equipos de Guayaquil.

Aún en los buenos días del ciclo se mantuvo la falencia importante en el medio campo, en primer lugar la ya mencionada falta de volante central impedía que un jugador se haga cargo de la salida de la pelota, y en consecuencia Cevallos y Alemán debían repartirse la batuta; lo cual nunca ocurrió, no se la repartían, la debatían.

Llegamos al que, para quien escribe, fue el mayor problema futbolístico que tuvo Liga en el año dentro de la cancha, Cevallos y Alemán no se pasaban la pelota, para quien vio los partidos resultaba evidente, y hasta exasperante, como cada uno evitaba pasarle el útil al otro, intentando siempre opciones de pase rebuscadas con tal de no entregársela al tipo al que naturalmente se la debía pasar; ¿se imaginan a Xavi e Iniesta? Bueno, los nuestros eran su negativo, todo lo contrario, ¿cómo superar esta falencia dentro del campo? Imposible, si tus mediocampistas no se pasan la pelota entre ellos estas condenado al fracaso.

Liga terminó siendo el equipo que menos goles metió en el año, evidentemente las razones son la falta de delanteros de nivel, y la pobre creación de jugadas ofensivas por parte del equipo.

Ante esta disyuntiva Aguinaga intentó, a veces, juntar al equipo para disimular la ausencia medular e intentar disminuir la posibilidad de que los defensas sean enfrentados mano a mano; funcionó a veces, pero varios partidos perdidos sobre la hora impidieron que los resultados afiancen al equipo y más bien, luego de cada frustración, se jugaba peor, para colmo se lesionó Juan Luis Anangonó, el mejor del equipo en lo poco que había, y la idea se terminó por ir al traste.

Aguinaga nunca repitió equipo, para muestra crónica del caso, en el partido anterior al duelo ante Nacional, Alemán y Arias apoyaban desde el palco, y el día definitivo ante el Rojo fueron titulares, imposible dotar de una identidad a un equipo con este tipo de decisiones, al menos opinándolo desde afuera se ve así.

El desenlace fue lo visto por todos ante El Nacional, un equipo absolutamente entregado ante la primera circunstancia negativa, superado en cada duelo individual por el rival que planteó su equipo aprovechando justamente todo lo que Liga ofrecía, el partido del año Liga lo perdió 5 a 0, en una muestra cabal de lo que fue la temporada. Luego vendría el descalabro final ante Muschuc Runa, salida del entrenador y de un grupo importante de jugadores, prácticamente a empezar de cero.

Termina una triste temporada para Liga Deportiva Universitaria, olvidable, pero vendrán mejores días, volveremos.

Foto Principal: API

Torneo Ecuatoriano 2016

La Definición del Título Está en El Astillero

Cuando se han jugado 15 fechas de la segunda etapa del torneo ecuatoriano de fútbol de Primera División, queda claro que el título del mismo se quedará en Guayaquil, siendo Barcelona y Emelec prácticamente los únicos aspirantes a esta altura del año, salvo que haya una notable sorpresa. Por ello, el Clásico del Astillero que se dispute el próximo miércoles cobra la importancia de un juego decisivo. Antes, echemos un vistazo de la campaña de los equipos hasta el momento.

Barcelona se mantiene sólido en el primer lugar sin conocer la derrota desde agosto. Se mostró contundente como local frente al Cuenca, futbolísticamente superior a Liga de Quito como visitante aunque “apenas” consiguió un empate y tal vez tuvo más trabajo frente a River Ecuador. Con el regreso de Damián Díaz luego de su suspensión, llegan cargados al partido frente a su tradicional rival.

Emelec es el cuadro que más ha progresado en las últimas jornadas, ganando todos sus juegos desde que inició la rueda de revanchas, en algunos casos siendo evidentemente superior, como contra River Ecuador e Independiente del Valle. Acortó distancias en las últimas jornadas frente a Barcelona y promete seguir en la pelea. Este repunte azul es un ingrediente fundamental para el Clásico por venir. Será un duelo imperdible.

Otro cuadro que ha exhibido un repunte es Liga Deportiva Universitaria, quienes tampoco han perdido en la rueda de revanchas y con sus victorias frente a Aucas como local y Delfín como visitante, se están metiendo de momento en Copa Libertadores. De todas maneras su juego aún no termina de convencer a sus parciales que han visto como el joven Anderson Julio ha sido el hombre que rescata los juegos con sus goles.

Mushuc Runa se desinfló, dejó de estar en puestos de avanzada en la etapa y de vuelta se ha comprometido con el descenso. La terrible caída por 6-1 frente a Católica provocó un nuevo arrebato de su máximo dirigente el Doctor Alfonso Chango que alborotó los medios. Deportivo Cuenca se mantiene en la pelea por Copa Libertadores con su goleador Raúl Becerra intratable, aunque su defensa ha tenido problemas al haber encajado 5 goles de Barcelona y 3 de Católica.

Universidad Católica tiene un desempeño irregular, aunque esa campaña es previsible al mando de Célico. Exhibió su poder goleador frente a Cuenca y Mushuc Runa, pero cayó sin contemplaciones ante River y Aucas. Debido al nuevo formato de clasificaciones a torneos internacionales, seguramente llegará a Copa Sudamericana. También la campaña de El Nacional es irregular, con una brillante victoria frente a Independiente, pero con aparatosas caídas ante Fuerza Amarilla y Delfín. Todavía busca su paso a la Libertadores.

Fuerza Amarilla por el momento se está librando del peligro de descender con los 4 puntos rescatados por el nuevo cuerpo técnico comandado por Ángel Gracia. Independiente del Valle no da pie con bola de la mano de Mendoza y no ha triunfado en toda la rueda de revanchas de la etapa, aunque todavía está en puestos de clasificación a Sudamericana. River Ecuador empieza a mirar de reojo la posibilidad de perder la categoría luego de perder 3 juegos seguidos hasta la presente.

Delfín en este momento está en puestos de descenso y pese a no ofrecer un mal fútbol, no puede resolver sus juegos con mejores resultados salvo la escandalosa goleada 5-0 que propinó a Nacional. Aucas ha pasado de desahuciado a tener alguna esperanza fruto a algunos puntos que ha venido sacado, aunque todavía la tiene difícil.

Edison Guapaz Zambrano
Guitarras y gol