El Segundo del Año para Rybakina y Zverev
El US Open 2026 concluyó con un torneo lleno de drama, sorpresas y tenis de altísimo nivel en Flushing Meadows.
Elena Rybakina firmó un recorrido impecable que la catapultó a lo más alto del tenis mundial. Tras avanzar a paso firme en las primeras rondas superando a rivales como Naomi Osaka en octavos de final, la kazaja demostró una enorme fortaleza mental en batallas consecutivas a tres sets: remontó ante la campeona olímpica Zheng Qinwen en cuartos de final (3-6, 6-1, 6-4) y silenció al público local al vencer en semifinales a Coco Gauff (3-6, 6-4, 6-4). Su camino culminó en una electrizante final donde destronó a la bicampeona defensora Aryna Sabalenka por 6-4, 5-7 y 6-2. Con este memorable triunfo, Rybakina conquistó su primer título del US Open, sumó el tercer Grand Slam de su carrera y acumuló los puntos necesarios para desplazar oficialmente a Sabalenka de la cima del tenis femenino, convirtiéndose en la nueva número uno del mundo.
Las esperanzas del público local estuvieron puestas en Coco Gauff, Jessica Pegula y Emma Navarro, quienes protagonizaron pasajes memorables antes de quedar en el camino. Pegula volvió a meterse entre las cuatro mejores con una exhibición de solidez táctica, pero cayó en semifinales ante una intratable Sabalenka (7-5, 6-2). Por su parte, Coco Gauff electrificó la Arthur Ashe remontando partidos épicos apoyada por el público de Nueva York, pero no pudo acceder a la final al tropezar en semifinales tras ceder en tres sets (3-6, 6-4, 6-4) frente a Rybakina. Emma Navarro, aunque tuvo destellos de su característico tenis de contraataque en las primeras rondas, terminó sucumbiendo en las etapas decisivas ante la abrumadora potencia de las primeras sembradas, dejando a la afición estadounidense sin una representante en la gran final.

La campeona olímpica Zheng Qinwen desató la locura en el torneo con victorias milagrosas basadas en una resistencia sobrehumana, salvando múltiples match points en batallas agónicas que se definieron en el desempate del tercer set para alcanzar los cuartos de final. A la par, Flushing Meadows fue el escenario ideal para el surgimiento de una nueva generación de joyas tenísticas: la estadounidense Iva Jovic deslumbró con su desparpajo y potencia de fondo de cancha al avanzar hasta la segunda semana, mientras que la filipina Alexandra Eala desató el entusiasmo internacional al conseguir las mejores victorias de su carrera en un cuadro principal de Grand Slam, consolidando a ambas como las grandes apariciones jóvenes de la temporada.
Alexander Zverev se coronó campeón del cuadro singles de caballeros del US Open 2026 tras superar al local Ben Shelton en la gran final por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2. Con este triunfo, el alemán sumó el segundo título de Grand Slam tanto de su carrera como de la temporada (tras haber ganado Roland Garros meses atrás). Sin embargo, su torneo comenzó con seria incertidumbre, al verse al borde de la eliminación en batallas agónicas a cinco sets en las primeras rondas frente a Lorenzo Sonego (6-4, 3-6, 6-7, 7-5, 6-4) y Quentin Halys. A partir de ahí, Sascha se fue asentando apoyado en la potencia formidable de su primer servicio, la solidez imperial de su revés y una enorme madurez táctica. Tras afianzar su tenis, despachó con autoridad en sets corridos a Botic van de Zandschulp en cuartos de final y resistió una dura semifinal ante Karén Khachánov antes de sellar su consagración en la Arthur Ashe imposibilitando la remontada de Shelton.
El contingente estadounidense encendió la esperanza del público de volver a coronar a un tenista masculino de su país tras más de dos décadas, dejando momentos inolvidables gracias a desgastantes batallas a cinco sets. La gran figura fue Ben Shelton, quien firmó una de las mayores sorpresas del torneo al eliminar al segundo sembrado Carlos Alcaraz en un electrizante partido de cuartos de final que se definió en el supertiebreak del quinto set (6-7, 6-1, 6-3, 1-6, 7-6). A él se sumó un estelar duelo entre compatriotas en cuartos de final, donde Frances Tiafoe remontó un partido épico a cinco sets frente al joven Alex Michelsen (5-7, 3-6, 7-5, 6-3, 7-6). En semifinales, Shelton prevaleció sobre el propio Tiafoe en un vibrante choque a cuatro parciales para alcanzar su primera final de Grand Slam, consolidando el renacimiento del tenis masculino de Estados Unidos en su propia casa.

El torneo también estuvo marcado por actuaciones sorpresivas de tenistas que sacudieron la parte alta y media del cuadro. El neerlandés Botic van de Zandschulp protagonizó una destacada trayectoria al romper los pronósticos e instalarse entre los ocho mejores del torneo tras dejar en el camino a importantes cabezas de serie antes de caer ante Zverev. Por su parte, la joven promesa belga Alexander Blockx sorprendió al circuito al abrirse paso hasta los cuartos de final con un tenis agresivo que desarmó a rivales de mayor jerarquía. Finalmente, Karén Jachánov confirmó su resurgimiento en las pistas duras de Nueva York protagonizando batallas de máxima exigencia física (incluyendo un extenuante triunfo en cinco sets en cuarta ronda ante Learner Tien) para colarse en semifinales y llevar al límite a Zverev.
Guitarras y gol







