Bad Bunny: El Abanderado del Mundo Hispánico

En los primeros días de Febrero 2026 la cultura hispanoamericana ha estado en el centro de la atención mundial debido a quizás su más famoso representante al menos del momento: Bad Bunny. El puertorriqueño ha conseguido conquistar el gusto de millones y a la par tiene una inmensa cantidad de detractores que cuestionan si lo que hace puede siquiera ser considerado como “arte”. Podrá ser lo que sea, pero don Benito Antonio Martínez vive a día de hoy, los momentos soñados para cualquiera que se dedique al espectáculo.

En la edición 68 de los Premios Grammy que galardonan cada año a lo más sobresaliente de la música, su más reciente álbum: “DeBÍ TiRAR MáS FOToS” ganó el premio a “Álbum del Año”, siendo el primer larga duración de habla hispana en tener semejante reconocimiento y se impuso a artistas como: Kendrick Lamar (de hecho, el más condecorado de la gala), Sabrina Carpenter, Justin Bieber o Lady Gaga.

 

Cuando se cataloga al reggaetón como una expresión artística “precaria”, la obtención de este reconocimiento puede hacer ruido y más aún entre la larga lista de detractores del boricua. Pero al adentrarnos en “Debí Tirar Más Fotos”, escuchamos un disco que va más allá de lo que se denomina como “género urbano”. De hecho, desde hace un par de producciones más atrás, podemos advertir que Bad Bunny se adentra en más géneros que no necesariamente son latinoamericanos. Estamos hablando del bien ponderado “Un Verano Sin Ti”.

“Debí Tirar Más Fotos” se publicó el 5 de enero de 2025, contó con la producción entre otros de: Big Jay, MAG o La Paciencia, un ejército de ingenieros y mezcladores además de ser coescrito con algunos compositores. El caso es que este disco es un viaje por diferentes ritmos caribeños, los cultores de la salsa dura pudieron haberse emocionado cuando el disco arranca con el legendario “Un Verano en Nueva York” de El Gran Combo de Puerto Rico, pero se trataba de un sample en un tema más bien “dembow” llamado “Nuevayol”, claramente aludiendo a cómo se pronuncian ciertas letras en el español caribeño.

Así como “Nuevayol”, hay temas que exploran la vieja tradición salsera boricua como “Baile Inolvidable”, que es quizás la canción más interesante del álbum por sus cambios de momentos e impecable producción o también el tema “Mudanza”. Justamente hay que hacer énfasis en el sonido nítido, muy lejos del rudimentario reggaetón de inicios de siglo y en el que se nota una sensible evolución, así como más presupuesto.

Otros temas que toman elementos de música tradicional caribeña son: “Pitorro de Coco”, con aire a son cubano, “Café con Ron” que evoca a los ritmos dominicanos noventeros o “Turista” que bien puede tener el aire nostálgico de los viejos boleros. “Lo Que Pasó en Hawaii” es un claro homenaje a todos los cimientos de la música caribeña del siglo XX con toda la cadencia de Cuba, Dominicana y Puerto Rico y en el que hay gente que advierte cierto mensaje político cuando se busca comparar el status de dicho archipiélago con el de Puerto Rico frente a los Estados Unidos. “Weltita” es otro tema de fusión caribeña. La combinación de ritmos y melodías es tan variada, precisa y contundente que una vez escuchado el disco te puedes convencer que efectivamente, el premio estuvo muy bien ganado.

Si buscas reggaetón del de siempre, para eso están temas como “Voy a Llevarte pa PR”, “EoO” y la misma “DtMF” que es básicamente la típica canción que hoy en día suena en radios y discotecas, pero ya que empezamos a abordar el tema político, Bad Bunny comenzó a calentar el avispero al pronunciarse contra las nuevas y fuertes políticas migratorias de Estados Unidos que están principalmente afectando a inmigrantes latinoamericanos. Se imaginaba una fuerte controversia para su anunciada actuación en el Super Bowl LX, anunciada tiempo antes.

Mientras transcurría el medio tiempo y los Seahawks de Seattle estaban venciendo con tres goles de campo a los Patriots de Nueva Inglaterra, apareció “Benito” en medio de una simulación de sembríos. Se trató de resumir sus éxitos con ya clásicos como “Tití Me Preguntó” o “Yo Perreo Sola” para pasar a los temas de su galardonado último trabajo. En medio de eso pudimos atender a elementos costumbristas latinoamericanos en la escenografía: la casita humilde, los puestos de comida ambulante, boxeo, postes de luz con apagones y el muchachito dormido entre sillas. Bien diríamos que no hay cosa más latinoamericana que las sillas plásticas de la tapa del disco.

Dentro de las coreografías vimos sombreros tradicionales boricuas y el “perreo escandaloso”, llegó Lady Gaga a cantar “Dia With a Smile” en versión salsa y vimos a Ricky Martin representar a una vieja guardia de artistas hispanos que tuvieron que hacer crossover para que se los reconozca en el mercado estadounidense. Participaron músicas como Cardi B, Karol G o Young Miko, actores con herencia latina como Jessica Alba o Pedro Pascal, todos triunfantes en Estados Unidos, pero esta vez unidos en el idioma español.

Bad Bunny and Lady Gaga perform during halftime of the NFL Super Bowl 60 football game between the New England Patriots and the Seattle Seahawks, Sunday, Feb. 8, 2026, in Santa Clara, Calif. (AP Photo/Brynn Anderson)

Bad Bunny enarboló con orgullo la bandera de Puerto Rico y el show incorporó banderas y menciones a todos los países hispanoparlantes de la región, pero nada puede sugerir que se haya tratado de un mensaje subversivo o agresivo, más bien se arengó por la unidad, por la sana incorporación y convivencia de la cultura latinoamericana dentro del gran país del norte. Al final invoca a la unidad del continente y un gran “seguimos aquí”.

El show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl que se lo llevaron los Seahawks con un inobjetable 29 a 13, bien pudo haber hecho cambiar de forma de pensar a quienes lo resisten. Hay quienes pensamos (sí, me incluyo) que no es precisamente una voz privilegiada y de hecho se evidenció acá sin la asistencia del omnipresente Auto-Tune de la música contemporánea, pero es un artista que ha sabido estar presente en momentos cultural y quizás políticamente decisivos. El uso de referencias costumbristas emocionó a muchos de los que no lo identifican entre sus artistas favoritos.

Si usted es Milennial o Gen X y dice sentirse joven, acuérdese de los dolores de cabeza que provocaban sus artistas favoritos a sus padres. Ahora se acusa a Bad Bunny de involución cultural o idiomática, pero póngase a leer El Quijote y veamos si entiende, pues el idioma siempre se transforma, veamos si su música que también tenía referencias a las posaderas y estaba cargada de improperios era tan refinada. Ahora el arte es este, Benito es todo un Showman.

¡Carlitos Completó el Career Grand Slam!

El Australian Open 2026 se perfiló hacia un momento histórico cuando enfrentó en la final del cuadro individual de caballeros a 2 abanderados de sus respectivas generaciones: Novak Djokovic desde los fabulosos “big three” y Carlos Alcaraz como representante de los prodigios nacidos en este siglo.

El español protagonizó una remontada memorable que definió tanto el resultado como su lugar en la historia del tenis: tras perder el primer set con claridad ante un Djokovic agresivo y dominador (6-2), Alcaraz ajustó su estrategia desde el segundo parcial, elevó su intensidad física y tomó el control de los intercambios con profundidad y precisión desde el fondo para ganar el segundo set 6-2 y el tercero 6-3, igualando así el partido. En el cuarto set, con enormes intercambios y momentos de gran tensión, el murciano logró un quiebre decisivo cerca del final y cerró el set 7-5 para llevarse la victoria 2-6, 6-2, 6-3, 7-5, convirtiéndose en el jugador más joven en completar el “Career Grand Slam” en individuales y rompiendo el invicto de Djokovic en finales en Melbourne Park (10-0 hasta entonces). La capacidad de Alcaraz para mantenerse mentalmente fuerte tras un comienzo difícil y tomar la iniciativa en los momentos clave —como los quiebres en los sets segundo, tercero y el tramo final del cuarto— fue fundamental para decidir el título. Alcaraz no había perdido un set hasta semifinales, mientras Djokovic tuvo la fortuna del retiro de rivales como Mensik o Musetti.

Pero para alcanzar la final, ambos tenistas protagonizaron unas épicas semifinales. Ambos partidos se convirtieron en épicos duelos de resistencia y dramatismo que definieron con claridad quiénes llegarían a la final: **Carlos Alcaraz derrotó a Alexander Zverev en un maratón de cinco sets que duró 5 h 27 min, la semifinal más larga en la historia del torneo y tercera más extensa en toda su historia, con un resultado de 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4), 7-5 tras sufrir calambres y una caída parcial en el último set, pero logrando un rompimiento clave cuando Zverev servía para el partido y cerrando con un espectacular punto final que selló su pase a la final. Por su parte, **Novak Djokovic protagonizó su propia batalla de cinco sets frente al dos veces campeón defensor, Jannik Sinner, ganando 3-6, 6-3, 4-6, 6-4, 6-4 en más de 4 h 10 min, salvando 16 de 18 puntos de quiebre y utilizando toda su experiencia para recuperarse tras ir abajo en sets y definir con un quiebre tardío en el quinto, lo que le permitió asegurar su lugar en la final ante Alcaraz.

En el Australian Open 2026, Elena Rybakina se consagró campeona tras una actuación dominante y resiliente, culminando con una victoria en la final sobre la número 1 del mundo, Aryna Sabalenka, con parciales de 6-4, 4-6 y 6-4. A lo largo del torneo, la kazaja exhibió su característico servicio potente —liderando la estadística de saques directos— y superó un cuadro sumamente exigente que incluyó victorias clave sobre figuras de la talla de Iga Świątek en cuartos de final y Jessica Pegula en semifinales. En el duelo decisivo, Rybakina logró remontar una desventaja de 3-0 en el tercer set, mostrando una gran fortaleza mental para vengar la final perdida ante la propia Sabalenka en 2023 y asegurar así el segundo título de Grand Slam de su carrera.

En el Australian Open 2026, Elina Svitolina completó una destacada trayectoria al alcanzar las semifinales, donde cayó ante la número 1 del mundo, Aryna Sabalenka, por un marcador de 6-2 y 6-3; un encuentro que estuvo marcado por la polémica debido a un inusual «cobro por obstrucción» (hindrance) contra Sabalenka que generó tensión en el Rod Laver Arena. Previamente, la tenista ucraniana (12.ª preclasificada) mostró un nivel superlativo al eliminar con contundencia a Coco Gauff (6-1, 6-2) en cuartos de final y a la joven promesa Mirra Andreeva en la cuarta ronda. La nueva estrella juvenil que apareció en el torneo fue Iva Jovic de 17 años, quien alcanzó los cuartos de final. Por su parte, Lorenzo Musetti vivió una campaña agridulce pero histórica: tras superar un durísimo duelo de cinco sets contra Tomas Machac en tercera ronda y vencer a Taylor Fritz en octavos, se convirtió en el primer jugador de la Era Abierta en retirarse de un cuarto de final de Grand Slam habiendo ganado los dos primeros sets (iba 6-4, 6-4, 1-3 arriba) frente a Novak Djokovic, debido a una lesión física. Pese a este infortunado desenlace, su gran desempeño en Melbourne le permitió alcanzar el puesto número 5 del ranking ATP, la mejor posición de su carrera hasta la fecha.